Las manifestaciones culturales del Caribe colombiano son diversas, por haber sido la entrada de diferentes grupos humanos europeos que subyugaron a la población nativa, resultando del choque cultural un mosaico de manifestaciones cultural que con el tiempo se enriquecieron y aún perduran.
En este caso nos referimos a la notable influencia e impacto que produjo en la población nativa de la zona ribereña, los municipios de Chimichagua, Tamalameque, Gamarra y Astrea donde confluye el complejo cenagoso, incluida la depresión momposina, el proceso de aculturación de España a través de la imposición de la religión católica, sus rituales y la adopción del idioma y demás costumbres.
Musicalizar los sucesos del diario vivir, dar vida y color a sus historias imprimiéndole cierta picardía traduce la oralidad en la otra musicalidad de la palabra. La voz femenina es decisiva, con buen ritmo y casi siempre son las mayores las que se hacen acompañar de palmoteo, organizadas de manera circular.






