“Checha, Checha, me caso con esa canción. No la vaya a mostrar a nadie, esa la grabo yo, me gusta”. Estas fueron las palabras que hace tres años dijo Silvestre Dangond, para quedarse con la obra ‘La tartamuda’ que fue uno de los grandes éxitos de la producción musical ‘El cantinero’.
Esa canción fue la mayor tabla de salvación del compositor Cesar Julio Blanco Ospino, natural de Los Venados, Cesar, a quien la vida le cambió del cielo a la tierra y pudo adquirir casa, carro, ayudar a sus padres, hermanos y seguir dándoles educación superior a sus hijos Leiner José, Xileidis Genith y Lilibeth Paola.
‘Checha’ Blanco, como es conocido este cantautor, llegó a Valledupar hace 20 años a abrirse camino y con la firme esperanza de liberarse de la pobreza que lo acosaba.






