Como una verdadera máquina del tiempo que tiene boleto directo al pasado, se enclava en el barrio San Joaquín, la casa de bahareque ‘El cuartico’, un monumento de la cultura vallenata, que conserva entre sus paredes los tesoros que en el pasado hicieron parte del cotidiano vivir de una familia típica de esta ciudad.
En medio de una fragancia única, a tradición, a barro seco, a madera y a fogón de leña; ‘El Cuartico’ es un lugar donde se conservan la esencia, las costumbres y las tradiciones del viejo Valledupar. Un lugar en donde los recuerdos despiertan la nostalgia de la niñez.
La historia de este almacén de recuerdos y memorias, empieza con el matrimonio de José Benito Jiménez y Bernarda Zuleta de Jiménez, una pareja que sin educación académica, pero con muchas ganas de salir adelante, formó una familia de ocho hijos: Carlos, Nelly, Carmen, Cecilia, Luz Marina, Fanny, Mariela y Marlene Jiménez Zuleta. Juntos conformaron un hogar basado en los principios cristianos propios de esta región.






