La Junta es bello pueblo donde nació Diomedes. Es ese mismo pueblo guajiro donde el calor juega de local y a veces lo visita una leve brisa que regala la Sierra Nevada.
Allí se desarrolló una charla entre amigos, ahora llamada conversatorio, después de la llegada de la caravana de Willys Parranderos que organizaron la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata y la Alcaldía de San Juan del Cesar.
El pueblo estaba alegre y triste, algo que para explicar con palabras es tan complicado como subir a pie a la luna. Claro, que eso lo trató de interpretar un viejo juntero, “Diomedes era alegre, pero nos sigue doliendo su partida sin regreso”. Era lo dicho, después de morir Diomedes se ha encargado de sumar recuerdos que lo tienen más vivo que nunca. Una frase en una tarjeta lo ratificaba: “Diomedes vive por siempre”.






