Alrededor de la denominada por unos ‘crisis’, por otros, ‘desaparición o muerte’ de la música vallenata tradicional, auténtica, clásica, son muchos los conversatorios, foros, artículos periodísticos, entrevistas a investigadores de esta manifestación del folclor, compositores, escritores,cantantes y pare de contar a los que he asistido que han tratado el tema en mención, al grado de convertirse en una discusión con visos bizantinos, porque se analizan los aspectos negativos sin llegar a conclusiones que al definir con claridad los motivos que han conducido a esta situación, puedan servir de base para adoptar un plan con medidas conducente a su preservación. No podemos hacer tabula rasa ignorando los buenos compositores del momento.
La música no está exenta de las influencias que conlleva el proceso de globalización. Todo tiende a evolucionar, el arte, la música, las costumbres, los ambientes y es mediante la innovación como inician las fusiones, modificaciones, el lenguaje, las letras de las canciones actuales,así como la adopción de nuevos instrumentos: de la guacharaca de madera a la guacharaca de metal, del contrabajo al bajo eléctrico, de la guitarra acústica a la guitarra eléctrica y en generalla parafernalia.
En la temática actual influye el cambio de ambiente y el contexto. De donde derivala contraposición del ambiente rural-urbano,que nos hablan del acontecer, de la realidad cotidiana, del paisaje para inspirarse y ensayar una idea poética.






