Pocas cosas tan difíciles de asimilar como la muerte de un amigo: el pecho se comprime y la respiración se corta como buscando una explicación, una respuesta que consuele la sensación de inconformidad.
Ese es el sentimiento que invade a quienes tuvieron la oportunidad de ser amigos de Luis Augusto González, un abogado apasionado por las letras que escribió durante casi dos décadas en las páginas de opinión de EL PILON.
La vida de Luis Augusto González Pimienta, se apagó en forma repentina la noche del miércoles, cuando sufrió un accidente cardiovascular y quedó en estado de gravedad, falleciendo en la noche del sábado.
Tenía 66 años y era dueño de una labia fluida, egresado de la Universidad Javeriana de Bogotá. Había nacido en Valledupar y conservaba en su esencia, las características típicas de los hombres nobles y trabajadores de esta región, un legado que sin duda heredó de sus padres Luis González y Gala Pimienta, creadores de una familia ejemplar que le entregó a la ciudad tres hijos profesionales.






