“Guacochera que se respete, tiene como mínimo dos toallas; una para utilizar en el baño y otra para salir a la calle”, es la máxima con que Pastora Rondón, se refiere a una de las tradiciones más representativas entre las mujeres de su pueblo natal.
Ella nació hace 52 años en Guacoche, ubicado a 15 minutos de Valledupar, en la zona nororiental; un corregimiento en el que la gente se resiste a perder sus costumbres y trata de preservar prácticas ancestrales, como la de salir a la calle con la cabeza envuelta en una toalla.
“En mi casa hay seis toallas, las dos mías y las otras cuatro son de mis dos hijas. Es una costumbre que va de generación en generación”, contó la mujer mientras caminaba la plaza principal.
Para llegar de Valledupar a Guacoche hay una carretera angosta, algunos vehículos pequeños tienen que salirse de la vía para darle paso a las volquetas cargadas de arena y de material de arrastre, extraído de las riberas del río Cesar.
En el noventa por ciento del recorrido termina la vía pavimentada, a la altura del corregimiento El Jabo y comienza la polvorienta entrada de un kilómetro hacía ‘La tierra de la tinaja’.











