“Yo hice una exposición hace tiempo en el Compai Chipuco, y al alcalde de esa época le gustó. Me llamó para que hicieran una escultura de la Pilonera. La señora Consuelo Araujo también quería una maqueta de la Pilonera, porque me pidieron que hiciera una. Ardila Lule había prometido un proyecto para Valledupar, una escultura. En ese entonces, la señora Consuelo Araújo era ministra de Cultura. Yo le dejé la maqueta; la hicimos en Bogotá. Ella estaba gestionando el proyecto, así que yo la bauticé “La Pilonera Mayor” porque era la más grande, algo muy solemne, muy elegante y muy importante. Esta escultura tiene una gran simbología”, asegura la artista plástica vallenata, Jacqueline Celedón Aponte, en el salón de la Casa Castro Monsalvo junto a su obra en bronce.
La obra “Pilonera Mayor” de Jacqueline Celedón es un emblema de la cultura vallenata, que no solo celebra la danza del pilón, sino que también rinde homenaje a las mujeres que han mantenido vivas estas tradiciones. Celedón Aponte visionaba esa pieza a tamaño glorieta como algo que las personas no solo pudieran ver y tomar fotos, sino interactuar con ella, en sus palabras: “Algo así como la Torre Eiffel”.
La historia y la actual escultura terminaron por escribir otra cosa. Lo que la ciudad y el país conocen como “Pilonera Mayor”, es la obra del también escultor Amilkar Ariza, inspirado en la imagen de Consuelo Araújo Noguera, “La Cacica”.











