Debido a su amor por la música vallenata, hace cuatro años José Herrera Bermúdez se lanzó a la travesía de plasmar las imágenes que le producían las canciones clásicas del vallenatos en cuadros a gran escala.
La idea nació en Cartagena una tarde en la que conoció a Liliana Cervantes, una joven talentosa para la pintura, que lo sorprendió por la calidad de su trabajo. De inmediato le propuso realizar los cien vallenatos clásicos que han hecho historia y así nació este proyecto que hoy crece a gran escala en la ciudad y Colombia.
A pesar de no ser José quien pinta las originales obras de arte, es quien realiza los bocetos que son plasmados por un grupo de trabajo que a pasos agigantados trabajan a diario por hacer sonar las canciones del vallenato raizal a través de coloridos cuadros que invitan a cantar.
El Testamento, El Río Badillo, Mi Novia y mi Pueblo, Matildelina, Lucero Espiritual y El Pollo Vallenato, son algunos de las canciones que ya fueron plasmadas, y en las que también se encuentran retratados a Gabriel García Márquez, Leandro Díaz, Silvio Brito, Los Hermanos López, Emiliano Zuleta Baquero, Jorge Oñate, Náfer Durán, Rita Fernández y algunos Reyes Vallenatos.
Hasta ahora han sido alrededor de 60 obras las que se han presentado en diferentes escenarios de la costa, mostrando lo mejor de los vallenatos raizales, en coloridos óleos a gran escala llenas de historias musicales y que adornan salas de personalidades representativas de la ciudad, la costa y el país.
El equipo liderado por José, lo acompañan Liliana Cervantes, Samuel Rodríguez, César Posada, Héctor Manuel Chacón y Sócrates Cervantes, y lo apoyan entidades públicas y privadas de Cartagena y Valledupar. Además, empezaron a trabajar para plasmar rancheras, baladas, canciones tropicales, boleros, carrangas y música salsa de la misma forma.
José busca la creación de un museo donde se puedan exhibir estas obras para una mayor divulgación de la cultura vallenata a través de sus pinturas juglarescas.
Por Antonio Peralta Nieto






