Felipe Núñez se dio a conocer en la literatura nacional con un cuento premiado por La Cueva; en 2018 ganó el Premio de Cuento Ciudad de Bogotá y su ópera prima, ‘Todos somos islas’, ganó hace un par de años uno de los premios literarios más importantes de América Latina, el Casa de las Américas. Tres jonrones seguidos, ni un solo out de momento y todas las bases llenas y a la espera del próximo batazo.
De la nueva camada de escritores nacionales que se abren camino con fuerza, tanto en el país como en el subcontinente, él es quizás uno de los más comprometidos con la literatura. Es la suya una vocación que asumió con un compromiso rayando en lo obsesivo. Para ello dispone de dos grandes talentos: una capacidad de análisis y observación que no deja de sorprender a quienes lo conocen y una disciplina militar, quizás herencia paterna, a toda prueba.











