Recuerdos solo quedan de aquel lugar tan acogido por los vallenatos en diferentes épocas del año, especialmente en vacaciones, cuando los padres de familia llevaban a los niños a disfrutar de la naturaleza, el gran caudal del río Guatapurí y de los frutos de los árboles que aún están allí sembrados.
El Rincón, era una de las pocas alternativas de recreación de los habitantes del Valle del Cacique Upar, junto con el Pueblito Vallenato, la Escuela Ambiental y otros sitios de la zona corregimental, tales como La Vega, Badillo y Los Besotes.
Sin embargo, con el pasar de los años, la vegetación y los kioscos, adornados en su base con piedras y en la parte superior con palmas, y a los que la administración departamental le invirtió una cierta cantidad de dinero hace más de treinta y cinco años, fueron perdiendo su belleza.






