Las acciones vandálicas arrasan parte del patrimonio cultural de la ciudad; lo que queda evidenciado en el monumento Cacique Upar, al que le quitaron una de sus manos y la flecha de combate.
La figura localizada en la glorieta de la Terminal de Transporte de Valledupar, que se convierte en una de las más apreciadas por los visitantes que llegan a la ciudad, se muestra vulnerable pese a representar al jefe de jefes o ‘gran cacique’ legendario de la tribu de los Chimilas, quien se encargaba de la organización y orientación de la Región Caribe.
Esta estatua, realizada por el maestro vallenato Jorge Maestre, también es carcomida por la acción erosiva del sol y la lluvia, presentándose ‘desteñida’ ante quienes la aprecian.






