El Ballet de Moscú es por tradición mundial, la cultura europea que mejor hace este tipo de ballet clásico.
Su conquista a los más grandes escenarios del mundo como el Madison Square Garden de los Estados Unidos hasta el Palacio de Ópera de Francia, y los grandes escenarios de Colombia como el teatro Jorge Eliécer Gaitán y el Centro de Convenciones de Cartagena, entre otros, lo comprueba.
Los rusos son los amos del hielo en la tierra por su excelencia, y campeones olímpicos por naturaleza. Partieron de su experiencia para crear una fusión entre la música clásica, el ballet y el patinaje artístico sobre hielo, primera disciplina de los juegos olímpicos de invierno y por perfección la más bella del planeta.






