Desde los 8 años, Elizabeth Redondo Arias, sus abuelas, tías y mamá, le enseñaron a tejer mochilas como parte de una tradición de la etnia Kankuama que se conserva a pesar del paso del tiempo.
Ella cuenta que al principio lo hacía como pasatiempo; hilando y descubriendo dibujos mientras caminaba, charlaba, después de sus jornadas escolares, veía televisión o visitaba. A los 13 años empezó a realizar de forma individual este arte que hoy le permite sobrevivir; así como ella existen cientos de habitantes de Atánquez, Guatapurí, Chemesquemena, La Mina y El Hatico, entre otras poblaciones del norte de Valledupar, que continúan un legado que hace parte de su acervo cultural.
¿Cómo se hacen las mochilas?






