Cada noche, Xavier Antonio Marcano, quien labora en el área de producción de EL PILÓN, tiene una cita ineludible con su compañera nocturna.
Tras recibir la bendición de su esposa y tres hijos, Marcano inicia la jornada que acabará cerca de la una de la madrugada.
Aunque no aparezca en los créditos, por sus manos pasa cada noticia, anuncio o fotografía del diario. Si falla, difícilmente habrá periódico al otro día.











