Este domingo 10 de agosto, 5.463 estudiantes de grado 11.° del municipio de Valledupar presentaron el examen con mayor asistencia a nivel nacional: las pruebas Saber 11 calendario A, del Instituto Colombiano para la Evaluación de la Calidad de la Educación (Icfes), una evaluación que definirá en gran medida su futuro académico.
Los bachilleres arribaron desde las seis de la mañana a los claustros educativos. En el casco urbano, la Universidad Popular del Cesar, las Instituciones educativas Alfonso López, Francisco Molina Sánchez, Prudencia Daza, CASD Simón Bolívar, Instpecam, Milciades Cantillo, Leónidas Acuña, Técnico Upar y el Colegio La Sagrada Familia.
Este año se habilitaron dos nodos en los corregimientos para la aplicación de la prueba: la Institución Educativa del corregimiento de Aguas Blancas, y en la Institución Educativa de Patillal. La jornada transcurrió sin alteraciones de orden público que afectara la aplicación de la prueba.
La preparación es la clave
De acuerdo con Kelly Vega, estudiante de grado 11.°, para obtener un “buen puntaje” en la prueba de Estado se tiene que tener una amplia comprensión lectora y haber “gastado” mucho tiempo practicando con los populares Pre Icfes. Así como también cartillas online de exámenes de años anteriores para familiarizarse con los contenidos que, según Vega, no todos se dictan en el colegio.
“Espero sacar de 360 para arriba porque ese es un puntaje bueno para el colegio y para pelear por un cupo en la universidad. Hay temas en el Icfes que en el colegio no vemos y las preguntas cambian cada año, al igual que los contextos. Este año salió que van a evaluar otra área, yo estaba asustada porque, ¿cómo te preparas para pasar una prueba emocional”, dijo Vega.
Por otro lado, hay quienes creen que los amuletos de buena suerte “y no pensar demasiado” son factores que también influyen en “ganar la prueba”, así lo manifestó el bachiller Johan Bolívar, quien aseguró que muchas veces las preguntas de selección múltiple tienden a confundir, por lo que sobrepensar “aleja la respuesta correcta”.
“Todos tienen sus mañas para estas pruebas. Hay pelaos que tienen lápiz que fueron bendecidos en la iglesia, que se los regaló su mamá o que simplemente son sus preferidos, y hacer la prueba con ellos les da confianza. Las Icfes más que ser difíciles o fáciles son una prueba mental en donde sobre pensar puede hacer que la pierdas, aunque sepas. Yo me preparé mentalmente para ella y estoy seguro que sacaré un buen resultado”, argumentó Bolívar.
¿Hacer la prueba de pie?
La prueba Saber 11 se divide en dos jornadas que constan de cuatro horas con treinta minutos. Sentarse en la silla es para muchos algo “normal” que hacen a diario en el colegio, pero para Isaac Matías Romero es un impedimento que no le permitió realizar el examen.
Isaac, de 17 años de edad, estudiante del Colegio Gimnasio del Norte de Valledupar, se dirigió a la IE CASD Simón Bolívar en compañía de su madre, Cristina Isabel de La Hoz, con la esperanza de presentar la prueba Saber 11 a pesar de tener una condición médica que le impide sentarse.
“Mi hijo trae una historia clínica con evolución desde el 2023. Hasta el momento no había sido impedimento, pero en los últimos 15 días se ha complicado porque en la región donde está ubicada le impide sentarse. Entonces todas las actividades las hace o de pie o arrodillado”, comentó de La Hoz.
Esta madre de familia quien funge como psicóloga educativa, explicó al diario EL PILÓN que a su hijo le realizaron una cirugía porque presentaba un quiste pilonidal ubicado en la región interglútea : “Él adquirió una bacteria en el quirófano y eso le afectó la cicatrización y por eso si se sienta en una silla se le abre. Las clases las ve desde casa, acostado boca abajo”.
¿Qué dijo el Icfes?
De acuerdo con la madre de familia, los funcionarios del Icfes le comentaron que por la condición de salud del joven este no podía presentar la prueba porque debe realizarse estando sentado en una silla debido a su extensión. De realizarse de pie sería agotador para el aplicante que tendría que someterse a nueve horas de jornada.
“Lo que nos comentaron es que la salud prima y obviamente una persona parada en una jornada tan extensa no va a rendir igual porque está pendiente del dolor, porque los medicamentos que tiene para el dolor también interfieren en el desempeño. Entonces nos dieron la posibilidad de que él se enfoque en su recuperación y que en diciembre se inscriba y la presente en marzo”, aseguró de La Hoz.
Esta profesional del área de la Psicología, manifestó que ya sabía que su hijo no podía presentar la prueba, pero que lo trajo al colegio porque el joven Isaac le insistió en asistir. Isaac sueña con estudiar Gastronomía y Negocios Internacionales.
“Quise venir porque si bien la prueba no me define, es algo importante y es un logro que desearía tener dentro de mis logros personales. También me ayudaría a reforzar mi conocimiento. Durante este año estuve preparándome para esta prueba y en marzo podré realizarla y obtener un puntaje entre 400 y 450 que es lo ideal para obtener una beca”, manifestó con efusividad de La Hoz.
Por Namieh Baute Barrios






