A pesar que Antonio Ramírez, natural de Venezuela, murió a causa de las carreras motociclísticas ilegales, sus amigos despidieron el cuerpo entre acrobacias de motocicletas en una vía pública de la carrera 4 con calle 25 de Valledupar.
El féretro del joven, quien se dedicaba a la mecánica, fue velado a mitad de la vía rodeado de sus compañeros motociclistas.
Ramírez residía en el barrio Villa Castro de la ciudad, donde partió la noche del miércoles para participar en las apuestas clandestinas de motocicletas sobre la vía que del municipio de La Paz conduce al sur de La Guajira.











