El 1.º de abril, la familia Grijalba vivió un momento de profunda indignación y dolor en el Parque Cementerio Jardines de Valledupar, administrado por el Grupo Recordar. Orlando Grijalba, quien había adquirido un lote en el cementerio hace entre 12-14 años, enfrentó un retraso inexplicable en su sepultura, pese a tener todos los trámites en regla.
Con el pasar de las horas, la familia Grijalba lamenta la manera en la que expresaron su pena en redes: “Tal vez nuestra reacción al momento de ese video no era la mejor, pero éramos seres con duelo llenos de ira. Y no te imaginas lo doloroso que es enterrar a tu ser amado en medio de la oscuridad, alumbrados por la linterna de los celulares de las personas que acompañaban en el dolor”.
El incidente
Al llegar al cementerio con el féretro, la familia se encontró con la negativa de la administración para realizar la inhumación, lo que generó una espera hasta la oscuridad de la noche. Esta situación causó un malestar profundo entre los familiares y amigos reunidos, quienes expresaron su ira y descontento ante la falta de respeto hacia el fallecido y su familia en un momento tan vulnerable.











