Una escena común en Valledupar es ver a niños ofreciendo dulces a cambio de monedas o simplemente mendigando en distintos sectores de la ciudad.
Sin embargo, uno de los hechos que anteriormente no era tan común ver en las calles de Valledupar ahora se ha vuelto reiterativo con algunas poblaciones indígenas, las cuales, actualmente, residen en distintos sectores de la capital cesarense.
Shirley Méndez, presidente de la Asociación de Protectores del Balneario Hurtado, Asprobhu, es una de las personas que ha denunciado la presencia de estos grupos indígenas en los alrededores del río.











