Más allá de la presencia de consumidores de drogas, delincuentes y demás, uno de los factores que también mantiene en alerta a los habitantes del barrio Ciudadela 450 Años, segunda etapa de Valledupar, es el estado precario en el que se encuentra el techo de las gradas, las estructuras metálicas y otros elementos que componen el parque de la urbanización.
Casi que ‘a gritos’, y de manera constante, estos ciudadanos piden a la administración municipal la presencia e intervención del lugar para evitar que en un futuro no muy lejano se registre una situación calamitosa.
Con el techo inclinado, las barras oxidadas y desprendidas, los niños, jóvenes y adultos mayores que diariamente van al parque a realizar algún tipo de deporte o recreación, tienen miedo de que en cualquier momento esa estructura caiga y con ello, alguien sufra graves lesiones.











