¿Le ha pasado que después de un sancocho trifásico, una butifarra con buen limón y picante o un arroz de lisa siente como si tuviera una piedra en la barriga? Comer sin control es un gusto que todos quieren tener pero que no todos pueden darse y esto pasa porque algunos alimentos y sus combinaciones generan la ‘dispepsia’ o como comúnmente se conoce la ‘indigestión’.
Esta afección del sistema digestivo varía dependiendo del organismo de cada persona y de cómo su cuerpo reacciona a ciertos alimentos, hábitos o condiciones médicas. Los síntomas más comunes son pesadez o dolor en la boca del estómago, un ardor que sube hasta la garganta, eructos constantes y olorosos, hinchazón y gases que te hacen sentir como una foca, náuseas o ganas de devolver que pueden provocar sustos y una acidez que no deja charlar tranquilo.
¿Qué causa la indigestión?
Entre las causas más comunes de la indigestión están comer demasiado rápido, el exceso de fritos y picantes, como los chicharrones y empanadas, tomar mucha gaseosa o cerveza helada con la comida, sobre todo si va con fritos; el estrés y el “corre corre” del día a día, que hace que comas tensionado y el estómago se cierra.











