En el corregimiento de Los Venados, jurisdicción de Valledupar, las 1.200 hectáreas que conforman las sabanas comunales son de gran importancia para la comunidad, para esos venaeros que crecieron viendo a sus padres y abuelos dedicarse a la cría menor de ganado y que llevaban a los animales a este lugar para que se alimentaran, principalmente en época de invierno para que las fincas tuvieran un descanso y se pudieran recuperar las tierras.
El tipo de vegetación que hay en estos terrenos es nativa de la zona como cerezo silvestre, algarrobillos, ceiba, trupillo, entre otras; sin embargo, toda esta riqueza forestal está siendo amenazada por invasiones que se han fomentado en este lugar.
Desde hace varios años se presentan esta irregularidad; en la actualidad hay al menos 70 viviendas construidas de manera improvisadas, al parecer, algunos son venezolanos, otros son propios del corregimiento, pero lo más preocupante es que ya no son pequeños espacios invadidos, sino grandes extensiones hasta de tres hectáreas que estarían siendo delimitadas para ser comercializadas.











