Desde que se fundó el barrio los moradores deben conectarse al transformador de San Francisco, sector aledaño. Por esta razón denuncian los constantes bajones de luz cuando se sobrecarga el transformador.
Jiovanny Hernández denuncia que debido al problema de la baja energía ya no tienen televisores y los abanicos los ha tenido que mandar a arreglar más de cuatro veces. “Solo cuento con la nevera y la licuadora, porque el televisor
se me quemó con un bajón de energía, acá la luz baja y sube a cada momento”, refirió la habitante.
Los residentes se quejan porque a pesar del mal servicio de luz y de no tener un transformador propio, el recibo les llega por un valor muy alto. “A mí el recibo me llega por 250 mil pesos y no tengo aire acondicionado en mi casa, no entiendo por qué si vivo en estrato 1”, dijo Cecilia Jiménez.











