Un video difundido en redes sociales por la página de Instagram de Los Corronchitos puso en evidencia la inconformidad de un emprendimiento local que asegura haber sido desalojado de su lugar de trabajo, mientras que días después en el mismo sitio fue instalada una valla política.
El hecho ocurrió el jueves 15 de enero, cuando los dueños y empleados del puesto de perros calientes se disponían a organizar el tráiler para iniciar su jornada laboral. En ese momento, funcionarios de la Alcaldía de Valledupar, acompañados por dos agentes de la Policía, les solicitaron desalojar el lugar por una presunta invasión del espacio público.
“No obstaculizábamos el paso”
Keylen Botto, propietaria del emprendimiento junto a su esposo, explicó a EL PILÓN que el puesto no interfería con la movilidad de peatones ni con las personas que realizan actividad física en la zona. “Nosotros donde estábamos ubicados no le estábamos quitando espacio a los transeúntes ni mucho menos a quienes hacen ejercicio”, aseguró.











