Hernando Gómez, de 86 años de edad, vive en la casa de su hija Mayra ubicada en la tercera etapa de la Ciudadela 450 Años de Valledupar. Él todos los días se sentaba en la terraza de la vivienda, donde hay dos árboles de mango que ofrecen una frondosa sombra, eran sus mejores aliados en los días de calor, pero desde el mes de mayo iniciaron los problemas y don Hernando dejó de sentarse en la terraza.
“Todo empezó a raíz de la construcción de la avenida 450 Años; desde que empezaron a hacerla todas las aguas negras y lluvias se depositan en la entrada de nuestras casas, los olores son repugnantes que hasta he vomitado”, explicó Mayra Gómez.
Así como Mayra Gómez y su padre, hay más de 40 personas que están siendo afectadas con los rebosamientos de las alcantarillas. Según manifiesta la comunidad, son tres manzanas las afectadas: 14, 11 y 9.











