Disgustados se encuentran los residentes del barrio Villa Miriam luego de ver cómo en los últimos días los vendedores de comidas rápidas del sector han ido ocupando el espacio público y privado.
Uno de los habitantes del barrio señaló que la noche del 25 de diciembre, intentando ingresar a su hogar tuvo que esperar por más de una hora debido a que la vía de acceso estaba obstaculizada por mesas y sillas de los restaurantes.
Incluso denunció que hacía poco había realizado un mantenimiento a las paredes de su casa con pintura, pero con la presencia de estos puntos, las mismas ya se encontraban llenas de grasa.











