Matilde Yepez de Ruiz asiste desde hace cuatro años al comedor comunitario del barrio La Manuelita. Esta mujer de 69 años irradia alegría apenas todos la ven y asegura que su secreto está en sonreír, “porque el que no sonríe se vuelve feo, viejo y amargado”.
Esta bella y encantadora mujer se levanta muy temprano para hacer ejercicios, confiesa que camina cuatro kilómetros diarios y su meta es subir hasta donde está Santo Ecce Homo, patrón de los vallenatos.
Además de trotar, también práctica basquetbol y fútbol desde hace ocho años, época durante la cual ha dejado de tomar los quince medicamentos para controlar la hipertensión que, como dice ella, la estaba achacando. “Ahora me siendo rejuvenecida, de las quince pastillas pasé a tomarme dos desde que decidí empezar a hacer ejercicios, también me cuido la alimentación”, contó doña Maty, como es conocida en el sector.











