A pesar de que el tanque de almacenamiento de agua de Valledupar, construido por el Gobierno nacional y que con su puesta en funcionamiento se acabaría el problema de suministro en las comunas 3 y 4, la realidad de los habitantes del barrio Cicerón Maestre es otra. En esta zona de la ciudad el preciado líquido es un ‘lujo’ no por lo costoso del servicio sino por la intermitencia que tiene.
De las 24 horas del día solo cuentan con agua un par de horas sin saber en qué momento llegará.
“Puede ser que el agua llegue en la noche o en la mañana, no sabemos, es mera suerte tener agua en las casas”, contó Bernarda Beleño, habitante de la calle 16 C bis de este sector.











