Todos coinciden en que el líder comunitario entrega desinteresadamente lo mejor de sí para ayudar a los demás. Las motivaciones en cada caso son distintas y surgen de las necesidades cotidianas.
Una descripción que encaja de manera casi perfecta en la personalidad de María Alejandra Zambrano, una joven de 17 años que se ha dado a conocer en su comunidad por la capacidad de liderazgo y gestión que desde muy temprana edad desarrolló.
A ‘Mafe’, como le dicen sus amigos cercanos, le preocupó los problemas de drogadicción, de ausentismo escolar e indisciplina en los jóvenes del barrio Villa Corelca, donde reside, y fue esa la motivación para iniciar su trabajo comunitario. “En mi barrio se ve mucho a los jóvenes haciendo un mal uso de su tiempo libre, por eso quise aportar un granito de arena”, cuenta María Fernanda.











