Cansados por el constante taponamiento de las tuberías del sistema de alcantarillado, moradores del barrio Dangond salieron la mañana de ayer a las calles y protestaron con quema de llantas y un cacerolazo, mientras expresaban su inconformidad con la Empresa de Servicios Públicos de Valledupar, Emdupar.
“Los manjoles cada semana colapsan día y noche. Emdupar manda dos o tres empleados a limpiar la tubería pero ellos no lo hacen de una manera efectiva porque el problema persiste”, gritaban al unísono los residentes.
Para otros habitantes de la carrera 19c con calle 18, el problema con el desbordamiento de aguas residuales se ha convertido en una emergencia sanitaria ya que los fuertes olores son causantes de malestares estomacales y nauseas en los niños, jóvenes y adultos que residen en el sector.











