En esta capital se ha convertido en una práctica común que personas anónimas rellenen los cráteres con materiales como escombros o basuras para una solución momentánea a la problemática del mal estado de las vías en Valledupar.
Ante la falta de destinación de recursos por parte del gobierno municipal para el mantenimiento de la malla vial, la ciudadanía vela por realizar trabajos de reparación de las carreteras, sin embargo, muchos de ellos no cuentan con los conocimientos técnicos para este tipo de actividades.
“El tapahueco es lo que realizan personas anónimas en los sitios donde aparecen los cráteres que rellenan el hueco con productos como arena o escombro, materiales que no aportan técnicamente nada a la resistencia del asfalto con concreto y por el contrario, producen una afectación a la vía, ya que al momento de hacer la reparación técnica, hay que retirarlos porque contaminan las capas adyacentes de base y/o sub-base”, explicó Heider López, docente del programa de Ingeniería Civil de Areandina sede Valledupar.











