Lejos de los días en los que el balneario Hurtado lucía solitario por la expedición de decretos que regulaban la venta y consumo de licor en este lugar, durante esta época el panorama ha cambiado radicalmente como resultado de las Fiestas del Río. Las mismas han dado un respiro a este escenario pues las familias y los turistas volvieron a este lugar.
Según Manuel Camarillo, quien labora hace cinco años en el balneario como vendedor estacionario, las fiestas además de haber comenzado muy bien han aumentado las ventas, cuentan con mucho orden y orientación. Por este motivo invitó a las familias de la ciudad y visitantes que se acerquen a divertirse en estos días.
“Esta es la famosa economía naranja de la que hablan donde nos beneficiamos varios sectores y estamos complacidos de atender a todos como se merecen y brindarles nuestro río Guatapurí”, aseguró Camarillo, quien cree que esta es una buena manera de devolver la gente al río y el río a la ciudad.











