Ana del Carmen Lobo Guerrero nació en Ocaña, Norte de Santander, hace 58 años, de los cuales 42 los ha vivido en Valledupar. “Yo soy vallenata, hasta mi cédula es de acá”, contó mientras soltaba una enorme carcajada.
Esta mujer no la ha tenido fácil, sus primer esposo, con quien tuvo dos hijos, murió dejándola muy joven. Años más tarde se casó con otro hombre y también falleció al poco tiempo y quedó nuevamente sola con cuatro hijos, “entonces tuve que trabajar para mantener a mis hijos y darle lo mejor, hoy en día todos están felizmente casados y gracias a mi esfuerzo lograron estudiar carreras técnicas, tengo una que es estilista, otra que estudió secretariado, uno que estudió mantenimiento de maquinaria y otro que pinta casas”, dijo doña Ana muy orgullosa por lo que lograron sus hijos gracias a su arduo trabajo como vendedora de chance en la ciudad.
Hace 13 años empezó en el negocio de los periódicos, trabajo que consiguió por su hijo Luis Fernando, quien vendía periódicos, pero decidió entrar al Ejército para prestar el servicio militar. “Entonces yo me quedé con su puesto y todavía sigo acá”, expresó Ana, quien anteriormente vendía chance y trabajaba en un colegito, pero asegura que es más tranquilo la venta de periódicos. “Empecé vendiendo EL PILÓN y Vanguardia, luego llegaron los otros periódicos”, aseveró.











