Los moradores del barrio La Manuelita están un poco angustiados por el problema de la inseguridad, según manifiestan, ya no se sienten tranquilos ni dentro de sus residencias.
La comunidad expresa que este problema parece no tener fin y que a pesar de que hay un cuadrante de la Policía, no les parece que dos oficiales en una motocicleta sean suficientes para contralor a los delincuentes.
Según denunciaron, este sector anteriormente era una finca que pertenecía a la familia Arango pero poco a poco los hijos fueron vendiendo los lotes. De esa finca quedó ‘La Casona’, vivienda antigua de esa propiedad, pero que hoy en día es el punto negro de la zona. Los habitantes expresan que en ese lugar venden y consumen droga, y lo peor no es eso, sino que se ha convertido en el escondite de delincuentes.











