Doña Candelaria Gamarra es una de las primeras residentes del barrio Casimiro Maestre, llegó hace 34 años aproximadamente, y asegura que en ese entonces el sector; era alegre y no había tantos problemas como hoy en día.
Esta mujer asegura que el parque lo construyeron hace aproximadamente 15 años y desde entonces no ha tenido más inversiones ni acompañamiento social de las autoridades.
“Cada vez que llueve se estanca el agua, esa cancha se vuelve una laguna entonces vienen los niños y jóvenes y empiezan a jugar tirando cosas en el agua, todos estos días como ha llovido se ha quedado estancada y los mosquitos son el pan de cada día”, denunció.











