Hace 17 años Carlos Guillermo Castro, un hombre magdalenense radicado en Valledupar, padeció una isquemia cerebral transitoria (cuando se detiene el flujo de sangre en una parte del cerebro por un breve periodo de tiempo), desencadenando innumerables enfermedades y los médicos tardaron años en detectar su origen.
Como solía hacerlo, concurría Valledupar en diciembre para visitar a sus familiares y celebrar con ellos las festividades de ese mes, en una de esas estadías en la ciudad sufrió aquel accidente cerebral. Como consecuencia quedó siendo paciente hipertenso con medicamento permanente.
Hipertensión, peritonitis, glaucoma, insuficiencia urinaria, estreñimiento, hinchazón en los pies, cardiopatía congénita y múltiples malestares fue presentando Carlos Guillermo, aun cuando su hija Jennys Castro afirma que su padre era sano. “Él nunca iba al médico, siempre fue una persona activa. A duras penas le daba dolor de cabeza, y eso, de vez en cuando”, dijo.











