Desespero e inconformidad es lo que causa una alarma instalada en una antena de telefonía de Claro que se encuentra ubicada en el corregimiento de Los Venados en jurisdicción de Valledupar.
Para los habitantes de este lugar, por más cerca o lejos que vivan de la antena, se ha convertido en un auténtico calvario este dispositivo que hace aproximadamente un mes se encuentra fuera de control, aunque la antena tiene más de 10 años de estar en el mismo sitio.
Alfonso Álvarez reside hace 15 años en el corregimiento y su casa se encuentra al lado del espacio en el que está instalada la antena. Para él son múltiples las afectaciones que genera este dispositivo puesto que además de las notables molestias con la constante activación de la alarma que sobre todo en las noches interrumpe su sueño y lo deja en vela, la llegada de algunos animales que defecan sobre su vivienda también le produce mucha inconformidad sumado al humo que debe aguantar por un motor que funciona en la misma estructura.











