La incertidumbre y la preocupación se apoderaron de las calles de Valledupar el viernes, 23 de mayo, cuando cientos de jóvenes y profesionales del programa Jóvenes en Paz protagonizaron una movilización artística y cultural. El motivo: exigir la continuidad de un proyecto que, en palabras de Aidé Mendoza, coordinadora municipal del programa, “es una ruta de atención integral a los jóvenes más vulnerables de la ciudad”.
El pasado 21 de mayo, a través de las redes sociales de Jóvenes en Paz Valledupar, se hizo pública la crisis que enfrenta el Programa Nacional Jóvenes en Paz. En su comunicado, enfatizaron: “Jóvenes en Paz no puede ser reducido a una política asistencialista, mucho menos puede ser ejecutado con la mediocridad que caracteriza la apropiación politiquera de la institucionalidad”. Asimismo, destacaron la necesidad de fortalecer el programa como una política pública nacional y señalaron que ha llegado el momento de analizar los resultados que ya está generando en los territorios.
Una movilización por el futuro
La jornada, que incluyó expresiones artísticas y pacíficas, fue liderada tanto por los profesionales como por los beneficiarios del programa. Mendoza explicó que actualmente “en Valledupar somos 1.800 jóvenes que están siendo beneficiados”, provenientes de barrios como 9 de Marzo, Pescaíto, Francisco Javier, Guasimales, La Nevada, Bello Horizonte, Torres de Lorenzo Morales y Nando Marín, así como de zonas rurales como La Guitarra, Atánquez, La Mesa y Valencia de Jesús.











