Los residentes de las calles 70, 69 y 68 con carreras 27A y 28 de la urbanización Chiriquí siguen angustiados porque a pesar de las solitudes que han hecho para que se les instalen el alumbrado público esto no ha sido posible. Hacen un nuevo llamado a la Oficina de Planeación del Municipio.
“Nosotros pagamos mensualmente el alumbrado público y desde que vivimos en el barrio nunca hemos gozado del servicio. Esas demoras nos están perjudicando mucho porque somos víctimas de hurtos constantemente y a las 7:00 de la noche nos tenemos que guardar, porque no podemos estar afuera”, denunció una habitante de la calle 70 de la urbanización Chiriquí.
Los residentes del sector han tenido que instalar de sus propios recursos lámparas de alta potencia en las afueras de sus viviendas, para evitar la oscuridad. “En la esquina yo puse una luminaria que en realidad era un reflector que me costó 150 mil pesos, pero que ya se quemó porque no aguanta mucho”, señaló Mayerlis Camelo, miembro de la Junta de Acción Comunal.











