El arroyo La Malena de Patillal llegó a tener abundante corriente de agua que arrastraba diferentes especies, convirtiéndolo así en un sitio no solo de inspiración del maestro Rafael Escalona y Freddy Molina para escribir sus majestuosas composiciones, sino también útil para la pesca, la agricultura, ganadería y uso doméstico cuando en este pueblo aún no existía el acueducto que en la actualidad capta el vital líquido desde el río Patillal.
Esta fuente hídrica que representa para los patillaleros un lugar especial, hoy se encuentra en total abandono y deterioro a causa del inadecuado uso de los propios habitantes de esta población; sin embargo, hay otras personas que en unísono piden a las autoridades competentes en temas ambientales que no la dejen morir.











