En la madrugada del 27 de febrero, un taxi de placas UWR 895 se convirtió en una sala de parto improvisada en plena carrera hacia el Hospital Eduardo Arredondo Daza, sede La Nevada. La abuela materna, Maribel Narváez, contó que su hija no es madre primeriza y no había sentido dolores de parto la noche antes del parto.
Sin embargo, a las 5 de la mañana recibió una llamada desde el barrio Tayrona. Narváez vive y es propietaria del Restaurante Donde Mary en el barrio La Esperanza. Sin pensarlo y sin terminar de despertar salió al encuentro con su hija quien le expresó que había “roto la fuente”.
La abuela relató con emoción el momento: “Ella me dijo que ya venía, y de repente le dio un dolor y me dijo, ‘Ya viene.’ Pero reventó como fuente y alcanzamos a buscar un taxi. Cuando veníamos en el taxi, ya tenía la cabeza afuera. Y ya cuando quisimos llegar al hospitalito, ya la bebé se salió completamente, pero nada que hacer porque se me salió de las manos y me cayó ahí en el carro”.











