Luis Alfonso Castrillón narra entre lágrimas el proceso que personas como él han vivido a la espera de sus viviendas en la urbanización El Edén como beneficiarios de dicho proyecto.
En su caso, la tristeza llega al recordar que su madre falleció a la espera de poder mudarse a su vivienda propia, la cual les fue asignada por residir en la Esperanza Oriente, sector ubicado en la ribera del río Guatapurí. “En todo esto de esperar falleció mi mamá. Han venido también otras madres y abuelas falleciendo esperando estas viviendas”, expresó Castrillón.
En el año 2011 recibió una carta cheque y desde entonces ha esperado con el paso de los años que se materialice la realidad de acceder a su casa. Aunque en principio se habló de menos de un año para que los favorecidos recibieran sus viviendas, el proceso se dio por grupos con los que se lograron entregar cerca de 180 residencias.











