La institución educativa que lleva el nombre de uno de los activistas más influyentes en la historia reciente, Nelson Mandela, enfrenta varios problemas que no han impedido el desarrollo de la academia y la formación para los jóvenes y niños.
Inicialmente, el colegio se construyó para recibir entre 900 y 1.200 estudiantes para una jornada única. Sin embargo, hasta el día de hoy la institución sobrepasa esta cifra con la presencia de más de 2.000 estudiantes.
“Uno de los problemas que tenemos es la falta de aulas. Necesitamos en este momento seis aulas. No contamos con laboratorios de física y química, no tenemos los espacios ni los elementos para dotar estos laboratorios. Un tercer problema es la ubicación de una cancha funcional pero está ubicada en medio de dos bloques principales de aulas, esto se convirtió en el principal distractor para el desarrollo de las actividades académicas de los estudiantes, tenemos la necesidad de reubicar esta cancha pero no tenemos espacio internamente para esto”, Comentó Wilson Rojas, rector de la institución.











