Cansados, así se encuentran los residentes y propietarios de los locales comerciales ubicados en la carrera 11 en el centro de Valledupar, donde en reiteradas ocasiones han reportado a las compañías de telefonía que operan en la ciudad los daños causados por los cables que estas instalan.
La raíz del problema radica en que el cableado no es instalado lo suficientemente alto y cuando transitan grandes camiones revientan los cables que encuentran a su paso. En este sector de la ciudad es común encontrar cables que cuelgan o arrastran sobre la vía, convirtiéndose en un factor de riesgo para automóviles, motocicletas y la comunidad en general.
LA COMUNIDAD AFECTADA
María Gisela Mendieta es propietaria de una peluquería de la zona. Ella, al igual que otros ciudadanos, ha sido insistente en el llamado a las compañías telefónicas para que se apersonen de la problemática.











