Amenazado, con la incertidumbre de qué le esperaría en una nueva ciudad, con poco o nada en sus bolsillos, pero con las manos cargadas de esperanza y amor que caracteriza a los niños, llegó Sixto Manuel Arango Vides al sector hoy conocido como Bello Horizonte dos.
Así como Sixto, arribaron a la ciudad más de 70 familias provenientes del sur de Bolívar, que en calidad de desplazados no tuvieron otra opción que invadir los terrenos del señor Alberto Pimienta, lugar en el que a la fecha hay más de 600 casas.
La mayoría de las viviendas son de material reciclable; tablas, plásticos, láminas de zinc, entre otros. Sin embargo, ante la necesidad de proteger a sus familias en épocas de invierno, poco a poco han construido casas ladrillo y cemento, conscientes de que los terrenos sobre los que construyen no son propios.











