Inconformes por las prolongadas interrupciones en el servicio de energía eléctrica, pobladores de Chimichagua, Cesar, destruyeron la noche del domingo ventanas y puertas de vidrio de la sede comercial de Electricaribe en el municipio.
Esa misma noche, los molestos usuarios se dirigieron a la Alcaldía y con aerosoles marcaron la entrada principal, a manera de protesta.
La molestia radica en que durante el pasado domingo, los chimichagüeros contaron con el servicio de energía y pese que en la noche fue activado, no fue constante. Lo que calificaron como un atropello y abuso por parte de Electricaribe.











