Desde que se puso en marcha la restricción de venta y consumo de bebidas alcohólicas en el Balneario Hurtado, ubicado al norte de Valledupar, el panorama en dicho lugar ha cambiado bastante con relación a lo que era tradicionalmente.
Aunque durante algunos fines de semana y especialmente en los días que se llevó a cabo el Festival de la Leyenda Vallenata se hizo una excepción de la norma, que ha prohibido el comercio y consumo de licor en la zona con el fin de hacer recuperación del espacio público como está contemplado en la Ley 1801 bajo la que opera el Código de Policía, la medida ha vuelto a entrar en vigencia.
De hecho, a partir del pasado miércoles dos de mayo, día en que ya habían finalizado por completo las festividades de la ciudad, se retomó la orden que restringe la mencionada actividad.











