En los pasillos de la Alcaldía de Valledupar es común observar a un hombre de mediana estatura, robusto y de acento cachaco. Debajo del brazo lo acompañan varias carpetas que contienen derechos de petición, propuestas y documentos, que para él son importantes a la hora de gestionar el desarrollo del barrio Villa Haydith.
Se trata de Alfonso Medina, un bogotano que durante ocho años se desempeñó como presidente de la Junta de Acción Comunal del sector, el mismo al que se le atribuye parte del desarrollo social del lugar. Tiene 32 años de vivir en Valledupar, después de emigrar del entorno capitalino que lo vio nacer.
“Yo llegué a Valledupar en 1985 porque mi cuñada y mi hermana me motivaron a venir, allá en Bogotá me ganaba la vida como ebanista en un taller del barrio Galán. Primero tuve un negocio en Santa Rosa y luego en Garupal, después en el 2000 compré un lote en Villa Haydith y solo seis años después me animé a construir mi casa”, recordó el hombre de 62 años, quien en la actualidad se desempeña como delegado de la JAC del sector.











