La Unidad de Restitución de Tierras, socializó la sentencia de restitución a favor de 360 familias pertenecientes a la etnia Ette Ennaka, en 2.463 hectáreas, distribuidas en Sabanas de San Ángel y Santa Marta, en el Magdalena; lo mismo que en El Copey y Valledupar, en el departamento del Cesar.
A la reunión asistió la máxima autoridad de cada resguardo indígena que conoció una a una las medidas aplicadas en la etapa de posfallo, con las que se busca el restablecimiento al goce efectivo de los derechos territoriales de estas comunidades.
La primera medida, adoptada por el Juzgado Cuarto de Descongestión Civil del Circuito Especializado en restitución de tierras de Santa Marta, fue la de amparar y restituir los derechos territoriales que le asisten al Pueblo Ette Ennaka (Chimila) respecto del Resguardo Chimila o Cacahueros, en adelante Issa Oristunna; así como al Resguardo Nara Kajmanta, además de los asentamientos Ette Butteriya, en Magdalena; e Itti Takke y Diwana, en el Cesar, los cuales fueron afectados por la violencia.











