“Quienes sufren en una crisis son quienes no jugaron ningún rol en crearla” (Joseph Stiglitz).
La seguridad energética constituye uno de los pilares fundamentales para la estabilidad económica, la competitividad empresarial y el bienestar social de cualquier nación. En el caso colombiano, diversos indicadores sugieren la creciente probabilidad de enfrentar, en un horizonte relativamente cercano, restricciones tanto en el suministro de energía eléctrica como de gas natural. El fantasma del apagón nos vuelve a rondar.
Según el reporte de XM, el pico de demanda de energía que se está registrando, debido a las elevadas temperaturas, es de 261,9 GWh/d, que contrasta con la Oferta de Energía Firme (OEF), que solo alcanzaría a cubrir hasta el 90 %. Tanto más en cuanto que la demanda de energía está disparada, según el más reciente reporte, el del mes de mayo, la demanda creció en promedio a nivel nacional el 8.8 % y en la región Caribe en particular el 13.3 % (¡!).






